Flor de almendro, hermosa y sin provecho



Pues he de deciros que no estoy de acuerdo con el refrán porque no hay nada más hermoso que una rama de almendro en un sencillo jarrón, un Ikebana que ya nos entrega la Naturaleza, no hay nada más que añadir. La primavera pasada en la Quinta de los Molinos de Madrid no me pude resistir a llevarme a casa un pedacito de belleza, y aunque mi marido me regañó cuando la descubrió dentro de mi cazadora, me hizo feliz durante unos cuantos días, del salón al baño, del dormitorio a la cocina... y así hasta que la rama perdió los últimos pétalos. Desde luego la próxima primavera habrá que pasar una tarde de picnic con mantita y bebé en la Quinta del Molino !todo un descubrimiento!

Esta flor delicada y temprana evoca las tierras de Oriente, donde cae silenciosa como los copos de nieve sobre el Monte Futji.

Las flores de sus ramas secas, año tras año, blancas o rosadas, nos anuncian el milagro de la primavera, un regalo inesperado que nos llena el corazón de ilusión y esperanza.

La misma esperanza que le hizo cantar al Poeta:

" Al olmo viejo...con las lluvias de Abril y Mayo...algunas hojas verdes le han salido"

Existen almendros de frutos dulces y amargos, lo cual es cuando menos curioso, por cierto en Portugal se hace un aguardiente delicioso a base de "amendoa amarga", estos árboles proceden de zonas cálidas y casi desiertas de Asía Central pero no han tenido problema en viajar a lo largo y ancho del mundo, como si tal cosa.

Los primeros almendros florecen incluso ya en febrero, por eso sus flores son frágiles.

Un paseo de almendros todo blanco y helado durante la noche, puede aparecer por la mañana de color de rosa y conservar más de un mes este bello colorido.



Cuando sus ramas están viejas o enfermizas pueden cortarse y en poco tiempo el árbol rejuvenece y se viste con otras nuevas y lozanas.

Yo he disfrutado aprendiendo un poco más sobre estos árboles de ramas recias y flores delicadas que nos anuncian año tras año la llegada de la primavera.

Comenzó este post con un refrán y termina con otro " Flor del almendro, bella, hermosa, luego, dura, te volverás como la roca." y es que el almendro no nos da más que alegrías. Partir una almendra es como abrir un huevo kinder y encontrar la sorpresa. Y al final se hace el milagro... !tartas, almendrados, polvorones y galletas!